Estoy cursando la penúltima asignatura teórica que me queda (como que ya era hora, ¿no?) y es, a estas alturas, en que me cuestiono si realmente quiero ser profesora. Cuando postulé a la universidad, siempre tuve claro qué carrera iba a seguir, dado que la malla de Pedagogía en Castellano en la Ubb me había... "cautivado". Mi motivación no era sacar un título profesional, de hecho lo veía bastante lejano; todo lo que quería era aprender.
Empecé a leer literatura en tercero medio y aún no formaba un criterio para juzgar una obra desde la estructura, al mismo tiempo en que empecé a sentir curiosidad por todo lo que entraña la lengua materna en relación con las otras, su génesis y evolución, etecé (y blablablabla); el punto es que sabía que por mi cuenta no podría llegar a conocer todo eso, ya que, por más que tuviese voluntad para hacerlo, carecía de una base epistemológica.
Los primeros años fueron realmente buenos, en el sentido académico, claro está. Sin embargo, en tercero ya empecé a dar luces de mi aversión hacia la pedagogía como disciplina, y una muestra de ello fue haber descartado en primer lugar el ramo de Currículo y Evaluación cuando pasé por aquella crisis existencialamorosarománticashutitesca. ¿Por qué Currículo y no Literatura Romántico - realista o Análisis del Discurso? Pues porque quería aprender, incluso, aquello me salvó la vida de cierta manera.
Por otro lado...
Nunca me ha parecido todo eso de la planificación, para mí, si bien puede servir como una herramienta de organización, es una soberana mentira. La enseñanza - aprendizaje se produce en un "aquí" y un "ahora" y no a través de un documento que manifiesta una intención educativa sobre la base de una mixtura absurda de enfoques. Bien, eso es lo que reafirmo en este momento, luego de haber tenido (vaya construcción gramaticalizada) que hacer un diseño de clase.
¿Por dónde se comienza? Por especificar el Aprendizaje Esperado, las Actividades Claves y el Contenido. Luego se divide la clase en "inicio", "desarrollo" y "cierre", aplicando las secuencias didácticas; en el inicio hay que "activar los conocimientos previos" y ahí empezamos con problemas. Se supone que uno, como docente, debe relacionar la materia que va a pasar con la experiencia personal del estudiante para que éste pueda abrir su cabecilla para integrar un nuevo conocimiento, ¿y cómo se consigue eso? Motivándolo, es decir, generando una instancia de diálogo que "active", valga la redundancia, lo que éste ya conoce y lo vincule lo que se va a pasar para que se produzca un "Aprendizaje Significativo".
Hasta ahí todo relativamente bien, el punto es... ¿de qué mierda sirve toda esa chaya hipócrita y pseudo constructivista, si a la hora de los quiubos lo que interesa es el puto NEM para ingresar a la universidad? Eso es lo primero. Lo segundo, es que en tanto en el inicio de la clase como en el desarrollo y el cierre hay que seguir religiosamente una serie de procedimientos, la famosilla "secuencia didáctica", de la manera más... ¿lúdica? ¿dinámica? ¿estimulante? posible. Ah, también hay que servirles té con quequitos y bailar el pachi pachi para incentivarlos. Supongo que tanta complacencia es alguna especie de expiación anticipada para el futuro esplendor que les espera.
Tanto cinismo, tanta parafernalia, tanto trabajo minucioso, ¿para qué? Francamente no imagino mi vida como profesora, no de esa forma. Así que tengo algunas opciones: desertar (a estas alturas ya es casi irrisorio), adaptarme, seguir estudiando y dedicarme a la investigación, estudiar japonés e irme a Japón (no me digas) como asistente de español o, finalmente, caer en depresión y autocompadecerme como lo he hecho siempre. Elija usted por mí.
Nótese que tengo descartado el suicidio, eso es un gran logro. YUPI
Alunada
He aquí, pues, la vesania.
8 de mayo de 2012
5 de mayo de 2012
4 de mayo de 2012
Aparición
Ella era de otro tiempo
pero daba besos
de este siglo
Me dormía mirándola:
flotación pálida
y encantada
Extraña niña
¿Se volverá real?
Nunca nunca
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30 de abril de 2012
Gustave Courbet (1819 - 1877)
Revolucionario, escandaloso y libertino. Murió de cirrosis.
Les Casseurs de pierres (1849 - 1850)
Destruida durante la Segunda Guerra Mundial
El hombre herido (1844 - 1954)
La trucha (1872)
El sueño (1866)
Entierro en Ornans (1850)
Zorro en la nieve (1860)
27 de abril de 2012
Hola
Mi nombre es María Paz Urrejola y me siento motivada en este momento. Podría decir que mi estado de ánimo varía según las fases lunares, pero la verdad es que cada minuto es una sensación distinta, una experiencia digna de olvido, como todas.
A menudo me odio, eso no es nada nuevo. A menudo odio al resto de las personas, que tampoco es novedad.
Hay días en que salgo en la bici deseando que pase un camión encima y haga de mí un montón de carne molida, cosa que salga económica la compra del féretro o, en su defecto, pueda servir como materia prima para la elaboración de empanadas de pino. Hay días en que fantaseo con la muerte, como también hay días en que la evito: he comprobado que el instinto de sobrevivencia es mayor que el anhelo de desaparecer.
Todo es una quimera. Ya no tengo grandes anhelos y hasta cierto punto eso es bueno.
Siempre se me ha criticado por pesimista, pero... ¿acaso no es mejor esperar lo peor de las cosas, para así no sufrir por algo que sabíamos que podía ocurrir y que, sin embargo, nos lo negábamos bajo los subterfugios típicos del optimismo?
Al final ni sé lo que he pretendido decir, supongo que sacaré al aire la volá de la prosa espontánea... para no sentirme tan penca como narradora JOJ.
A menudo me odio, eso no es nada nuevo. A menudo odio al resto de las personas, que tampoco es novedad.
Hay días en que salgo en la bici deseando que pase un camión encima y haga de mí un montón de carne molida, cosa que salga económica la compra del féretro o, en su defecto, pueda servir como materia prima para la elaboración de empanadas de pino. Hay días en que fantaseo con la muerte, como también hay días en que la evito: he comprobado que el instinto de sobrevivencia es mayor que el anhelo de desaparecer.
Todo es una quimera. Ya no tengo grandes anhelos y hasta cierto punto eso es bueno.
Siempre se me ha criticado por pesimista, pero... ¿acaso no es mejor esperar lo peor de las cosas, para así no sufrir por algo que sabíamos que podía ocurrir y que, sin embargo, nos lo negábamos bajo los subterfugios típicos del optimismo?
Al final ni sé lo que he pretendido decir, supongo que sacaré al aire la volá de la prosa espontánea... para no sentirme tan penca como narradora JOJ.
26 de abril de 2012
Tocata
Lo pasé tan bien anoche. Hace tiempo que no quedaba tan ebria.
Lo malo es que me torcí el pie y ahora parezco dr. House.
Tengo tema para la tesis y estoy feliz por ello
Se me está pasando la "tonterita", por lo que me siento más optimista
Y bueno, bueno, bueno... hay algo que tengo en la cabeza :O
24 de abril de 2012
22 de abril de 2012
weas
Anoche soñé que con mi amiga Natalia fumábamos porro hasta vomitar. Estábamos en una plaza. Nos dormimos (cada una por su lado). Alguien robó mis zapatillas.
No me importaba ir descalza.
Todo lo que soy, hago, pienso y digo está fragmentado. Soy un jodido aborto inacabado.
No me importaba ir descalza.
Todo lo que soy, hago, pienso y digo está fragmentado. Soy un jodido aborto inacabado.
21 de abril de 2012
I got your cotton crown
Ella duerme, mientras yo fumo y tomo mi medicamento.
-debo seguir con eso-
Al final la vida consiste es una espiral de reír-llorar-emborracharse-follar-dormir, siempre lo he dicho y disfruto de cada instante
Podría ahogarme en un charco de violencia o sucumbir ante la orgía de automutilación, ya lo he hecho tantas veces.
¿Se es feliz en la miseria? Yo creo que sí
HAY QUE IMAGINARSE A SÍSIFO DICHOSO
-debo seguir con eso-
Al final la vida consiste es una espiral de reír-llorar-emborracharse-follar-dormir, siempre lo he dicho y disfruto de cada instante
Podría ahogarme en un charco de violencia o sucumbir ante la orgía de automutilación, ya lo he hecho tantas veces.
¿Se es feliz en la miseria? Yo creo que sí
HAY QUE IMAGINARSE A SÍSIFO DICHOSO
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